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Riesgos Sanitarios En
general, el riesgo de enfermedades transmisibles en comunidades afectadas por
un desastre es proporcional al grado de endemicidad de la región. No suele
haber riesgo de determinada enfermedad cuando el microorganismo que la causa no
está presente de antemano. Los desastres naturales, en particular
sequías e inundaciones, provocan a menudo cambios ecológicos que
agravan o reducen el riesgo de enfermedades transmisibles. Esto es aplicable a
aquellas de transmisión vectorial como la malaria, la fiebre amarilla y
el dengue y aquellas de transmisión hídrica. Como consecuencia
de un desastre pueden quedar interrumpidos los servicios de agua, luz, alcantarillado
y aumentar así los riesgos de enfermedades transmisibles tales como diarreas
de distinta etiología, fiebre tifoidea e infecciones cutáneas.
Cambios en la densidad de la población pueden ser factor predisponente
en la transmisión de enfermedades propagadas por vía respiratoria
y por contacto personal. A causa de la interrupción de la distribución
de alimentos se puede alterar el estado nutricional de la población afectada.
En algunos desastres pueden presentarse la mordedura de serpientes (inundaciones)
y la rabia (terremotos) efectos que se agravan al interrumpirse los servicios
básicos de salud. El manejo de heridos, en caso de terremotos,erupciones
volcánicas o eventos ocasionados por el hombre debe incluir la profilaxis
para tetanos, especialmente si se está en área endemica.
Además de estos riesgos, el programa de epidemiología debe hacer
vigilancia y control permanente de las enfermedades consideradas como posibles
epidemias: dengue hemorrágico, paludismo, encefalitis equina venezolana,
fiebre amarilla, SIDA y aquellas patologías que tengan un potencil epidémico
importante y que afectarían una amplia zona de población, lo que
representaría una emergencia sanitaria de grandes proporciones. En caso
de desastre, es importante anotar que debe hacerse investigación de todos
los rumores que sobre epidemias manifiesta la población, aunque por regla
general un desastre no genera epidemia. |
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